Tenemos claro y somos bastante conscientes que hoy en día, y en este sistema capitalista, la ética es aplastada a diario por el mercado, con una presión comercial que nos alinea con un consumo desmedido de productos y que ya sea a través de la obtención de los recursos de los que dependen, de su producción y/o transformación, de su transporte, de su mismo uso o en su deshecho, están deteriorando nuestros sistemas sociales, económicos y medio ambientales.
Dentro de la Ingeniería, la ética parece que es algo que no tiene nada que ver; que el ingeniero solo debe basarse en prestar un servicio sin más responsabilidades que la de cumplir con unos mínimos técnicos que cumplan con la legislación y que económicamente sean lo más rentables, más si cabe dentro de una gran organización en la que su trabajo queda diluido junto con el de otros para dar cumplimento a un proyecto.
Pero olvidamos que un ingeniero debe cumplir con unos principios que deben considerar los valores humanos más importantes y que habitualmente son apartados por el ámbito empresarial que, en muchas ocasiones, los consideran innecesarios para alcanzar el objetivo de maximizar la rentabilidad económica de la empresa.
Dentro de estos principios éticos, el ingeniero debe tener en cuenta valores como la seguridad, la salud y el bienestar público y debe esforzarse en cumplir con los principios del desarrollo sostenible en el ejercicio de sus funciones profesionales, tal como define el Centro Argentino de Ingenieros (CAI) en su "Canon de ética" de 2014.
En el actual contexto de disminución energética y de recursos, en las que los niveles de producción tenderán a disminuir en los próximos años, el ingeniero debe comprender que es un elemento elemental para un desarrollo sostenible y de mantenimiento de unos niveles básicos de bienestar en un ámbito claramente de decrecimiento, y en el que ya no se tendrá en cuenta solo las razones económicas sino también las de los límites energéticos y de recursos y al que tenemos que sumar una cuarta variable o razón, la social, que nunca debería haberse perdido de vista.
En consecuencia, un Ingeniero dentro de un modelo de decrecimiento, tendrá que manejarse para el mantenimiento de unos niveles de respeto al mundo que le rodea, con variables con las que hoy en día prácticamente no cuenta.
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